Carbonada en calabaza

Guisos y Sopas

INGREDIENTES

  • Zapallos 4
  • Manteca 4 cdas
  • Azúcar 4 cdas
  • Leche 200 cc

  • Relleno:

  • Aceite de maíz 3 cdas
  • Rosbif 600 grs
  • Cebollas 3
  • Cebollas de verdeo 3
  • Pimiento rojo 1
  • Arroz 300 grs
  • Tomates 3
  • Granos de choclo 2 tazas
  • Orejones 2 tazas
  • Vino blanco 2 copas
  • Sal
  • Pimienta negra molida
  • Caldo de carne 300 cc
  • Azúcar 2 cdas
  • Comino 1 cda
  • Laurel 2 hojas
  • Ají triturado 1 cda
  • Queso rallado c/n

cebolla arroz carne calabaza

Comenzamos lavando y secando los zapallos chicos y cortándoles la parte superior o calota, que luego nos servirá a modo de tapa cuando lo vayamos a servir. Les extraemos las semillas, los limpiamos bien por dentro y les realizamos pequeños cortes en la pulpa con un cuchillo. Untamos los interiores con manteca, espolvoreamos azúcar y mojamos con leche. Los ponemos sobre una placa y los llevamos a un horno precalentado a 180º C por aproximadamente 30 minutos o hasta que la pulpa resulte tierna.

Mientras tanto, en una cacerola con aceite de maíz, doramos la carne cortada en cubos de 2 cm. de lado. Una vez dorados los cubos, los retiramos de la cacerola y los reservamos. En la misma cacerola, con el agregado de algo más de aceite, transparentamos las cebollas, comunes y de verdeo y el pimiento colorado bien picados. Añadimos el arroz, sin necesidad de lavarlo previamente y lo salteamos durante unos minutos. Incorporamos la carne dorada, los tomates picados, los granos de choclo y los orejones de durazno picados.

Deglasamos con el vino blanco y dejamos evaporar el alcohol primario. Salpimentamos. Añadimos el caldo de carne y condimentamos con azúcar, comino, laurel y ají picante. Cocinamos durante 20 minutos a fuego medio o bajo y moviendo de tanto en tanto para evitar que el estofado se pegue en el fondo de la cacerola. Retiramos las hojas de laurel.

Rellenamos cada uno de los pequeños zapallos con ésta preparación y terminamos la cocción en el horno a 180º C durante 15 a 20 minutos más. Servimos dentro de los mismos zapallos y lógicamente, bien vale raspar las paredes internas con una cuchara para consumir la pulpa dulce del zapallo.